“La cultura de la reclamación bancaria ha llegado para quedarse”


El Derecho Bancario cuenta a partir de ahora con una nueva obra, Tratado de contratación de Derecho bancario. ¿Qué se va a encontrar el lector?


Una obra didáctica que explica qué es lo que ha pasado en el sistema financiero en España, cuáles han sido los problemas y cómo se debe encarar el futuro


¿Y qué es lo que nos ha pasado?


El prólogo creo que lo explica de manera muy gráfica. En el ambiente de la selva, está la gacela, que es el animal más bello. Sale a buscar comida, pero se topa con el animal más feroz de la selva, el león. Eso es lo que ha pasado en todos los países, particularmente en el nuestro.


¿Qué pretende sugerir?


Que en las contrataciones bancarias hay dos partes. Y como en toda negociación con dos partes hay conflictos que hay que solucionar. La cultura de la reclamación bancaria ha llegado para quedarse, como anuncié ya en el 2007 en el primer foro de Derecho Bancario celebrado en el Colegio de Abogados de Madrid.


¿Se suma Ud a la moda del hiperlitigio?


No. De hecho creo que esos despachos que fomentan la litigiosidad anunciando defensa gratuíta a cambio de las costas hacen un flaco favor a la profesión, y a los bancos. Nosotros no perseguimos al sistema financiero, sino las malas praxis de las entidades.


Pero es que además, también hacen un flaco favor a los clientes.


¿Por qué a los clientes?


Porque se genera un ‘boomerang' que al final termina pagando el consumidor. Nosotros no estamos en contra de los bancos ni pensamos que sean un mal. De hecho, creo que los bancos tienen una función social muy importante que cumplir que consiste en intermediar entre los excesos y los demandas de liquidez, convirtiendo el ahorro en inversión. La clave está en cómo se haga.


¿Y cuáles son las asignaturas pendientes de los bancos?


Principalmente el derecho comunitario, que obliga a las entidades a evaluar a los clientes, establecer período de reflexión, ser transparentes de la naturaleza y riesgos de lo que ofrecen e incluso de las alternativas de la competencia.


¿Y no lo hacen?


El reciente informe de la CNMV del ‘mystery shopper' pone de manifiesto que el 100% de las entidades investigadas no ofrecen productos de su competencia. Y la directiva hipotecaria obliga a que las entidades informen de las hipotecas ofrecidas por la competencia.


Pero la directiva no está traspuesta


Pero está vigente por la preeminencia del derecho europeo. Y el gobierno tiene la obligación de trasponer en tiempo. Y el plazo se acabó en marzo del año pasado. Llevamos un año en un pseudo-limbo, donde la directiva no se aplica aunque esté vigente.


¿Hay o puede haber responsabilidad del legislador?


La aplicación española al derecho de la Unión Europea es lenta, muy lenta. Así lo denunciamos ante la Comisión Europea en mayo de 2013. Desde entonces ha habido amonestaciones y procedimiento de infracción de la Comisión Europea y sendos ‘tirones de orejas' de Luxemburgo.


Hablando de Luxemburgo, ¿está ya resuelto el asunto de las cláusulas suelo?


No, no lo está. Y es gravísimo. El 21 de diciembre Luxemburgo resuelve que no hay motivos para limitar la retroactividad cuando el juez nacional determine la nulidad por abusividad de una cláusula suelo. De otra manera -sostiene el Tribunal de Justicia de la UE- no se estaría dando protección plena a los consumidores. Estamos a marzo y todavía hay entidades que se resisten a aplicar la resolución.


Luxemburgo también ha señalado como excesiva la regulación nacional del vencimiento anticipado


Fue el 26 de enero. El Supremo -que tuvo aceptar la rectificación de Luxemburgo en las suelo- eleva ahora una prejudicial para conocer el alcance de la sentencia de Luxemburgo, que dice que los tres meses de impagos consecutivos establecidos por la legislación española no es criterio válido para la cancelación anticipada y que debe ser el juez nacional quien evalúe la gravedad del incumplimiento teniendo en cuenta el volumen y el plazo del crédito.


El caso es que hasta que Luxemburgo no resuelva, con buen criterio, las audiencias provinciales de Madrid, Castellón y Murcia han suspendido las ejecuciones. Y nosotros hemos pedido al resto de las audiencias que hagan lo propio.


¿Qué papel han jugado los jueces en todo lo que ha pasado?


Un papel clave. Han actuado como muro de contención frente a las malas praxis bancarias. El Estado de Derecho existe. La Justicia es lenta, pero inexorable. Y muchos consumidores han visto resarcidos sus derechos tras acudir a la vía judicial.

El libro está plagado de sentencias como muestra de la abundante jurisprudencia y literatura jurídica que se ha ido produciendo en estos años. Pero también como homenaje para estos profesionales del Derecho que -no en las mejores condiciones- han impartido Justicia cuando la relación se había desequilibrado.


¿Y qué papel cree que ha jugado el legislador?


Pasivo y lento. Por eso advierto en el libro que el Estado tiene responsabilidad de la aplicación insuficiente, parcial o tardía del derecho comunitario tal y como han señalado las sentencias Francovich y Factortame del Tribunal de Justicia de la Unión Europea


¿Cuáles son los retos del futuro?


En el libro se explica con detalle qué es una hipoteca multidivisa, las preferentes, la deuda subordinada, las cláusulas suelo, etc. En el inmediato futuro, creo que uno de los temas van a ser las cesiones de crédito y las titulizaciones. En primer lugar porque se están cediendo títulos sin la debida transparencia. En segundo, porque en ocasiones puede que quien esté instando el vencimiento anticipado y la ejecución no sea el legítimo propietario del crédito y no ostente la legitimación activa. Y en tercer lugar, y lo más importante: porque se están cediendo créditos a un tercero negando el derecho de tanteo y retracto al primer interesado. Creo que aquí va a haber mucha miga.


No está mal. ¿Más retos?


Yo creo que la aplicación de la nueva normativa del BCE sobre quiebras bancarias también es un reto porque dice que si un banco pierde, los depositantes cubrirán el agujero.


¿Y le parece mal?


Sí, porque se quiebra la legítima confianza en el sistema financiero. Y porque además, deben de pagar los que han sido responsables: principalmente gestores y reguladores.


Según el BCE también pagarán los accionistas


Sí. Porque recuerdo que existe la acción de responsabilidad social si un accionista no está de acuerdo con la gestión de su empresa.


Veo que el libro va a enfocado a juristas


No. Es un libro didáctico. Va dedicado a mi mujer y a mis hijos. Pero va dirigido a juristas, profesionales del sistema financiero y consumidores en general. Todos ellos necesitan formación en productos financieros. Y el libro explica con detalle en qué consiste cada producto.


Los profesionales de la banca deben de fortalecer su formación para poder dar un servicio de valor añadido y buscar el interés del cliente como si fuera propio, como manda a Ley. Esta es una asignatura pendiente para la que el libro puede ser una ayuda. Los bancos deben reclutar con mejor criterio y proveer de formación permanente a sus profesionales, expulsando a quienes no cumplan los estándares.


Pero también los consumidores deben de mejorar su formación financiera. Y en este sentido, me parece que el libro puede ayudar a enfrentar una visita a la sucursal.


Por último, como digo, la cultura de la reclamación bancaria ha llegado para quedarse y hace falta que los abogados dedicados al derecho bancario y financiero tengan la formación adecuada. Creo que también puede ayudar a algunos colegas.

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